Es en el corazón de la provincia francesa que le ha dado nombre donde nace un vino sin igual: el champagne.
La naturaleza realmente singular de la tierra sobre la que fueron plantados los viñedos, el particular clima de la Champagne y las estrictas normas de elaboración  exigidas hacen de este vino una bebida única, reconocida en todo el mundo.

 

La vendimia y el prensado

La vendimia suele realizarse entre mediados de septiembre y principios de octubre, aunque las fechas varían cada año influidas por la meteorología.  La Organización Interprofesional de la Champagne es la responsable de fijarlas cada año, siguiendo criterios objetivos que aseguren una óptima calidad de los espumosos. Eso sí, las fechas de inicio de la cosecha pueden variar según las necesidades de cada parcela. 

La fermentación

Después del prensado, los mostos se vierten en barricas donde sufrirán dos fermentaciones: la fermentación alcohólica y la maloláctica.

Ensamblaje

Consiste en mezclar en distintas proporciones los vinos que se han conseguido de las diferentes variedades de uva, viñedos y añadas. Solamente existe una variedad elaborada con mezclas de vinos de un mismo año. Se trata de los champagnes millésimés o de añada, y tan sólo se elaboran en años muy buenos.

El tiraje

Consiste en embotellar el vino. Al vino, se le añade el “licor de tiraje”, que contiene levaduras seleccionadas y azúcar, y que activará una nueva fermentación, esta vez ya en botella. A continuación, la botella se cierra mediante un pequeño tapón de plástico hueco que se conoce como opérculo y que se sujeta con una chapa metálica.

La fermentación en botella

Esta fermentación dura unas ocho semanas. Las levaduras consumen el azúcar y lo transforman en alcohol. Las mismas, consumen la totalidad del oxígeno contenido en la botella y de nuevo liberan gas carbónico. Esta vez, el gas se queda en el vino dándole ese carácter efervescente.

La maduración

Una vez acabada la fermentación en botella, las levaduras mueren y se sedimentan, formando un poso cuyas partículas interactúan con las del vino. La duración de la maduración difiere en función de los tipos de ensamblaje y del resultado que se busca, pero en aras de lograr la máxima calidad, la legislación fija duraciones mínimas bastante largas: para los champagnes no millésimés, al menos 15 meses desde el tiraje, de los cuales 12 sobre los posos; para los champagnes millésimés, 3 años.

El removido

Cuando se considera que la maduración ya es suficiente y antes de expedir las botellas, debe eliminarse el poso que enturbia el champagne. El removido es una técnica ancestral típicamente champenoise que consiste en hacer caer el poso hasta el cuello de la botella para poder eliminarlo totalmente. Estos precisos movimientos permiten que el depósito más pesado atraiga al ligero, incluso a las partículas más finas, dándole al champagne su aspecto puro y límpido.

El degüelle

El degüelle consiste en abrir la botella con el objetivo de eliminar el poso; esto se hace mediante la congelación del cuello. Al finalizar el proceso del removido las botellas están cabeza abajo. El cuello de la botella se sumerge en una solución frigorífica a -25°C que congela el poso. A continuación, se endereza la botella y se retira la cápsula. Bajo el efecto de la presión del interior de la botella (alrededor de 6 bares), el hielo sale expulsado hacia el exterior.

Licor de expedición y etiquetaje

La pérdida de vino, la cual ha sido mínima, se reemplaza por el llamado licor de expedición, elaborado por cada viticultor, y que en función de su porcentaje de contenido en azúcar dará lugar a una de las diferentes categorías de Champagne: Brut o Semi-seco. Posteriormente, se coloca el corcho definitivo a la botella asegurado con un pequeño morrión de alambre. En este punto la botella se lava, se seca y se lleva de nuevo a la bodega, en la que pasará de 2 a 3 meses durante los cuales el licor de expedición y el vino se mezclarán perfectamente. Finalmente, las botellas serán etiquetadas y puestas a punto para su distribución.

 

Contactos de los sindicatos interprofesionales:


Comité Interprofesional del Vino de Champagne
www.champagne.fr

Sindicato General del Viticultores de la Champagne
www.champagne-vignerons.com

Unión des Maisons de Champagne
www.maisons-champagne.com 

Iniciación entre burbujas


La degustación es, ante todo, un encuentro entre personas.
Los enólogos y viticultores de la Champagne tienen una vocación  
innata para compartir la historia de esta tierra y su pasión por ella.


Cruce las puertas de sus bodegas y ellos le hablarán de su “vino tranquilo”, de prensas centenarias, 
de la exaltación y embriaguez durante las vendimias y puede que incluso del secreto de sus licores.
En la Champagne, los sabores y las pasiones humanas ¡son infinitos!